Beatificación

 

La Beata María Guadalupe fue beatificada el 11 de marzo de 2001 por el Papa Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro del Vaticano, junto a otras Causas de mártires valencianos. Por la tarde un concierto de órgano en la Iglesia de San Marcelo, Curia General de la Orden de los Siervos de Maria, en honor de la nueva Beata de la Orden, a cargo de Fray Francesco Mª Rigobello, Dr y Catedrático de órgano en el conservatorio de Trento daba gracias por la beatificación  de la primera mártir Servita. El día anterior en esa misma Iglesia de San Marcelo, toda la familia Servita del mundo se reunió ante una vigilia de oración presidida por el Prior general fray Hubert Moons, para realizar el Vía Matris, el camino doloroso que recorrió la Virgen María asociándose a la Pasión del Hijo. Ese Ejercicio de Piedad, propio de la espiritualidad servita, fue meditado por la beta María Guadalupe todos los días hasta convertirlo en suyo propio, recibiendo la gracia divina del poder unirse realmente en su martirio al sacrificio del Hijo y de la Madre.

A la beatificación asistieron, con permiso especial, monjas de clausura de toda la Orden, frailes, religiosos, seglares servitas y numerosos familiares de la mártir y peregrinos de Albal.

Al día siguiente, después de la Misa en Acción de Gracias en la basílica de San Pedro presidida por el Arzobispo de Valencia, D. Agustín García-Gascó Vicente, el Santo Padre animó a todos los peregrinos a seguir el ejemplo de los mártires.